Sobre categorías y etiquetas

El modo en el que se suele recomendar el uso de las etiquetas en un blog, que es el que he venido adoptando hasta hace poco, está muy enfocado en obtener buenas clasificaciones en los resultados de buscadores. Al retomar el blog este ha sido un aspecto al que quería darle un enfoque distinto, dejando de lado las recomendaciones para una estrategia SEO convencional.

Con el nuevo enfoque quería facilitar la navegación, a la par que mejorar la experiencia de usuario, y para conseguirlo me he visto obligado a involucrar también a las categorías de mi blog. El principal usuario de mi blog soy yo mismo, pues lo uso para anotar soluciones a problemas que he encontrado y detalles importantes sobre todo lo que aprendo referente a mi profesión, y esto me hace volver frecuentemente a él para realizar consultas.

Te cuento sobre las categorías. En el blog no había muchas categorías, que suele ser el error más habitual, pero un artículo podía pertenecer a más de una categoría. El contenido del blog parece mayor usando esta práctica, pero lo cierto es que, la experiencia del usuario que está intentando localizar un contenido concreto, y encuentra un mismo artículo una y otra vez, es realmente mala. Por esto decidí que los artículos han de pertenecer a una única categoría.

Al usar las categorías para acceder a contenido del blog se te presenta un gran número de páginas por las que navegar y encontrar el artículo deseado, lo cual es realmente tedioso con los artículos más antiguos. Es ahora el turno de las etiquetas. Las etiquetas son un modo de afinar un poco más el tiro cuando ofreces al usuario una nube de etiquetas. También me gusta pensar en ellas como un modo de localizar, al final de un artículo, más artículos que traten el mismo tema. Quiero decir que, cuando terminas de leer un artículo sobre, por ejemplo, programación funcional, y quieres localizar más artículos sobre este tema en el mismo blog, una etiqueta es el modo ideal que el autor puede facilitarte.